jueves, abril 22, 2010

LENIN [I] (Freddy José Melo)

Lenin
Freddy J. Melo
I
Este hombre, a quien correspondió antes que nadie encarnar en la praxis la tesis maestra de Carlos Marx sobre el tránsito de la interpretación a la transformación, “contribuyó más que ningún otro a modificar el ordenamiento del mundo en el siglo XX”, según el decir de uno de sus biógrafos. Creador de un desarrollo teórico de alcance universal sobre organización y lucha revolucionaria; de la continuidad del estudio marxista del capitalismo, ahora en su fase imperialista, y con ello de la identificación y denuncia de las guerras entre grandes potencias como acciones de reparto de países para dominación, explotación, rapiña y bandidaje; de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), ensayo de justicia social para una inmensa población de oprimidos y explotados (humillados y ofendidos: Dostoiewsky); y del impulso planetario a las luchas de liberación nacional, entre otros trabajos colosales, recibió el amor y adhesión de centenares de millones de personas en todos los países y ha sido uno de los mayores pararrayos del furor de las clases dominantes y sus epígonos.

Para semejantes empresas estaba dotado como pocos. A cualidades personales de sinceridad, sencillez y modestia, añadía voluntad de acero, cerebro genial, vasto acervo de conocimientos generales, insondable dominio de la doctrina marxista, actitud ajena a todo dogmatismo y una capacidad de indignación ante la injusticia (recuérdese el apotegma del Che) difícilmente parangonable. Al respecto decía el gran escritor Máximo Gorky: “En Rusia, país donde se predica la necesidad del sufrimiento como vía universal de salvación, no he encontrado nunca un ser humano que experimentase tan profundamente, tan intensamente como Lenin, odio, aversión y desprecio a la infelicidad, el dolor y el sufrimiento de los hombres”. Y todo eso lo amalgamaba en una indisoluble unidad de acción y pensamiento.

Lenin para la eternidad –aunque sus enemigos le pasen borrador– nació como Vladimir Ilich Uliánov en Simbirsk el 22 de abril de 1870, hijo de una familia de intelectuales. Se hizo revolucionario siguiendo las huellas de su hermano mayor Alejandro, quien participó en un atentado contra el zar y fue apresado y llevado a la horca en mayo de 1887. Vladimir Ilich recibe bautismo de represión pocos meses después, al ser detenido en una manifestación estudiantil y expulsado de la universidad de Kazán, donde estudiaba. Al año siguiente ingresa en un círculo marxista, comenzando su etapa de formación, que algunos extienden hasta 1905, fecha de la primera revolución rusa, período durante el cual funda el periódico Iskra, escribe varios libros y folletos –entre ellos El desarrollo del capitalismo en Rusia (inconcluso) y ¿Qué hacer?– y unifica y dirige los grupos marxistas en San Petersburgo (SP), ciudad donde se había graduado de abogado en 1891. En 1895, tras una misión en Europa, regresa a SP; a fines de año es encarcelado y entre 1897 y 99 deportado a Siberia, donde contrae matrimonio con la también deportada Nadiezhda Krúpskaia, trabaja intensamente, escribe artículos y folletos y termina el libro inconcluso. Por ello no pudo participar en el Congreso fundador del Partido Obrero Socialdemócrata (así se llamaban las organizaciones marxistas de la época) Ruso, celebrado en marzo de 1988. En 1900 marcha al extranjero, regresa a Rusia en 1905, vuelve al extranjero en 1907 y retorna en 1917 tras la Revolución de Febrero, que derrocó al zar. Todo ese período fue de una actividad incesante, de discusión, organización, elaboración teórica y política y preparación para el gran día que avizoraba. Asiste al II Congreso partidista, rompe luego con el menchevismo y funda el Partido Bolchevique y su periódico Pravda, condena la traición de la II Internacional, cuyos integrantes se sumaron a sus burguesías guerreristas, y escribe numerosas obras de enorme importancia, de las cuales no pueden dejar de mencionarse El imperialismo, fase superior del capitalismo, estimada como complementaria de EL Capital; El Estado y la Revolución, que rescata y precisa para el movimiento revolucionario la teoría marxista del Estado, y las Tesis de Abril, llave táctica maestra hacia el Gran Octubre.
Proseguiré.

lunes, mayo 07, 2007

La Actitud Profesional

Pareciera ser que ser "Revolucionario" está reñido con el compromiso de perfección que debe marcar la actividad de quien hace cualquier cosa.
Sea una acera para el barrio, el estudio de una imágen para un diagnóstico médico o la preparación de una clase para los alumnos de biología; es imprescindible que todo quien pretenda reclamar para sí la calificación de Revolucionario entienda que las aceras deben ser perfectamente planas, sin pendiente peligrosa y de espesor uniforme, con una superficie antiresbalante, resistente al uso diario y al abuso de algunos conductores, con materiales de primera calidad y representar el precio que se cobra por ella, que la exploración prolija y detallada de esa imagen puede marcar la diferencia en que se logre o no detectar una incipiente enfermedad, que amerite un tratamiento oportuno y apropiado que pueda salvarle la vida o prolongarle la calidad de la misma a ese paciente, que la repetición absurda de lo que el profesor (medio-)recuerda de un texto desactualizado no es la mejor forma de trasmitir a un estudiante la vocación por la búsqueda del conocimiento.
Un Revolucionario está obligado a ser el mejor, el más competente, el más conocedor, el más preparado, el primero de su grupo. No importa si de verdad lo logra, pero no pude dejar de esforzarse por hacer de lo que haga un apostolado de la perfección.
No basta la camisa roja, la boina y las frases gastadas de panfleto, hay que ser ejemplo de perfección, de tranajo y de solidaridad para que los que aún no han entendido el proceso nos vean con admiración y crean en la Revolución y la hagan suya.
Denunciar al incomptente, al pirata, al flojo, al "chulo" de las instituciones es un deber revolucionario.
Marchemos al frente. Que la vanguardia sea la élite de la revolucion. Los demás sígannos que ése es el ejemplo.

La Libertad

Es común encontrar en todas partes términos como "libertad de expresión", "libertad de información", "libertad de cultos" y otros tantos sabores de Libertad (nótese la mayúscula intencional". Yo creo que la Libertad del indivíduo es una sola. No hay libertades individuales para segmentos del ser humano ni para aspectos o "parcelas" de su quehacer. La libertad es única e indivisible. Se es o no se es libre.
Haciendo uso del famoso precepto "divide y venceras", los sistemas dominantes han tratado tradicionalmente de parcelar al mundo y al hombre como otra forma más de alienación y como mecanismo coadyuvante de su opresión.

- Te doy libertad de culto y te la cambio por la libertad económica
- Te cambio la libertad de expresión por la libertad de circulación
- ¿Que más quieren?... tienen libertad de cátedra ...!!

Luchemos por mantener claro el concepto de Libertad. El ser humano es libre desde el principio de su existencia como raza o como indivíduo y no requiere que, como los helados o los jugos, se clasificque su libertad en multitud de "sabores".
Hagamos uso de esa Libertad para impedir que la TV del otrora poder medático siga alienando a nuestra población. Hagamos una televisión Libre y de todos.
Terminemos con esa farsa de que estamos violando la "libertad de expresión"; dejémosles que expresen su frustración porque cada vez somos más libres.
Viva la Revolución Bolivariana